29 enero 2010

El Lobo.

Sueño de una mujer de 36 años:
"Hay un lobo suelto en la calle. Tiene cuerpo de lobo pero la cara de mi esposo. Me subo al techo de un kiosco de revistas. Me da pánico. Me quiere comer. El lobo se queda dando vueltas en circulo alrededor del kiosco"
Sueños como éste,  los tenemos todas las noches. Son cortos, son simples, nos dejan un rato intrigados, pero con los quehaceres de la mañana, pronto pasan al olvido y vuelven a ser tragados por el inconsciente.
Sin embargo ¡hay tanta informacion en estos sueños!, que es un desperdicio de oportunidades, de aprender, de tomar conciencia, el relegarlos rápidamente al olvido. ¿Y porqué no le damos importancia?. Básicamente por dos motivos: primero no existe una cultura de los sueños en nuestra modernidad. Nadie los cuenta alrededor de la mesa al desayuno, y si el niño narra el que tuvo la última noche, en general los papas hacen "ahá" y no le prestan importancia. En el neoliberalismo lo que se toca y da dinero es lo único que cuenta. El tiempo es oro. Los sueños no producen empleos ni suben el PIB.
El segundo motivo para olvidarlos y bloquearlos es que muchas veces traen a la conciencia contenidos peligrosos, desafíos, críticas, que si las asumimos y trabajamos, como consecuencia de ello deberíamos cambiar de dirección nuestras vidas: léase separarnos, cambiar de trabajo, de manera de ser. Uff, mucho trabajo. Mejor lo olvido.
A continuación el análisis del sueño del lobo.

28 enero 2010

Los Antioxidantes.

Conversamos hace algunos posteos atras en  EL CUERPO DESPIERTO (ver índice tematico al final del sitio), sobre el daño que producen los Radicales Libres (RLs) en nuestro organismo. Estos no se generan solo a traves de la respiración celular, sino que se forman por la exposición al sol, la contaminación, el humo del tabaco, etc. O sea una buena parte de los radicales libres pueden ser evitados.
Para oponerse al daño causado por estas moleculas nuestro organismo tiene un Sistema Antioxidante. Asi como hay un sistema respiratorio, uno digestivo,  la evolución ha desarrollado una serie de medidas y mecanismos para combatir a los radicales libres y demorar el proceso de envejecimiento y enfermedad.
A la vuelta algo que nunca te contaron en el colegio porque andaban ocupados con Arturo Prat.

25 enero 2010

Quejarse.

Los cansados miembros de una caravana llegaron por fin a un oasis y se dispusieron a descansar. A los diez minutos, y en medio del silencio oyeron una voz que lastimosamente decía:
-¡Qué sed tengo!. ¡Qué sed tengo!.
El jefe de la caravana mandó a un hombre a ver que sucedía. A su regreso dijo:
-Es sólo un viajero que también trata de descansar pero no puede por la sed.
-Dale agua-ordeno el jefe-, así podremos descansar todos.
El enviado le llevo un odre de agua al sediento, que éste bebió con deleite.
Pasados otros diez minutos, y de nuevo en el medio del silencio de la noche se escuchó la misma voz quejumbrosa:
-¡Qué sed tenía!. ¡Pero que sed tenía!.

Uno de nuestros deportes favoritos es quejarnos. Motivos siempre los hay. Negativismo. "Ay de mí!. "¿Porqué las cosas son así?". "¿Qué se ha creído?". Si es blanco se quejan. Si es negro también. Víctimas.
El antídoto es el agradecimiento.

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