06 febrero 2010

Antioxidantes: la vitamina E.




Vimos en los posteos anteriores de EL CUERPO DESPIERTO, que en la destrucción de los dañinos radicales libres los Antioxidantes son esenciales, y que estos son mayoritariamente adquiridos mediante la dieta. Como la batalla del organismo contra la oxidación es continua y diaria, estos antioxidantes se agotan por los que los debemos estar incorporando continuamente.
Uno de los antioxidantes claves es la vitamina E, que es un aceite llamado  alfa-tocoferol. La palabra viene del griego: tokos (nacer) y ferein (permitir), o sea "permitir el nacimiento" dado que es un vitamina que participa de la fertilidad.
¿Sabias que la vitamina E, al ser un aceite (grasa liquida) previene que el "colesterol malo" se oxide y se deposite en las paredes arteriales?
Todo sobre la vitamina E a la güerta...

03 febrero 2010

Fisiologia del Sueño.

¿De que se trata el soñar desde el punto de vista biológico?. ¿Qué procesos se desencadenan cuando soñamos?. ¿Soñamos toda la noche?. 
La medicina y la fisiología han estudiado con detalle el proceso del dormir y el del soñar. Cuando apagamos la luz y empezamos a caer en somnolencia la conciencia se bate en retirada y los procesos autónomos del organismo se encargaran de que todo funcione en orden.
A grandes rasgos hay dos etapas diferentes en el dormir: el sueño no REM, y el sueño REM. 
A la vuelta la descripción de la fisiología del soñar.

31 enero 2010

Un Koan.

Un maestro le pregunta a su discípulo:
"Una gansa pone un huevo dentro de una botella. Tiempo después, el huevo se abre y aparece un pequeño ganso. ¿Cómo sale este último de la botella?."
El monje se retira a meditar. Veinte años más tarde solicita una entrevista con el maestro y le anuncia que ya resolvió el koan.
-¿Cómo lo solucionaste?-le preguntó el maestro
-El ganso salió-respondió el alumno.

En la tradición zen, un koan es un dilema que el maestro le plantea al discípulo para comprobar su avance. Son problemas ilógicos y absurdos. El discípulo debe dejar la mente de lado para resolverlo.
El problema del ganso mentalmente no tiene solución, y no la tiene porque es la propia mente la que nos llena de problemas y preocupaciones. Nos inventamos conflictos. Nos aferramos a ellos. Les damos vuelta una y otra vez intentando encontrar la salida. Pero es la mente la que los crea. Tres cuarta partes de los problemas son imaginarios. "Estoy solo". Busca a alguien. "Estoy encerrado".  Sale. "Tengo miedo". No lo tengas más.
Si la mente se detiene un instante, la botella y el  supuesto encierro del ganso desaparece y este queda libre.

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