13 marzo 2010

Bajo el volcán.

Macnelly Torres, jugador colombiano de Colo Colo, desea dejar el club y emigrar lo más rápido posible de Chile, dados los terremotos. A su familia ya los mandó a Medellín para que estén mas seguras (la ciudad más segura de Sudamérica po :P).
El jugador argentino de Santiago Wanderers, Rúben Gigena esta seriamente lesionado de ambas rodillas, porque durante el terremoto ¡saltó del cuarto piso del edificio donde vive!. Piensa volver a Argentina.
Claudio Husain, argentino, ex volante de River Plate y de la selección de su país , gran contratación de Audax Italiano, hizo sus maletas dos días después del terremoto y se marchó  para no volver nunca más.
Sigue...
El delantero argentino de Everton, Federico Pérez, tras la réplica grado 6,9 del jueves y la alerta de tsunami, decidió romper el contrato con la entidad oro y cielo y marcharse de vuelta a Argentina.
Curicó Unido perdió a dos extranjeros: los paraguayos Braulio Armoa y Wilson Méndez que no quisieron saber nada más de terremotos por el resto de sus vidas.
Deportes Concepción se quedó sin los argentinos Matías Sepúlveda y Andrés Colombo.
De Rangers de Talca, salieron arrancando de aquí los paraguayos José Pedrozo, Roberto Moreira y Marcelo Rolón. 
De Naval, cruzaron rápidamente la cordillera los argentinos Jorge Detona y Andrés Navarro.
Al ecuatoriano Giovanni Espinoza, gran contratación del año de Unión Española, hubo casi que amarrarlo y refregarle el contrato recién firmado con la institución  de colonia para que no se volviera a Ecuador.


Los brasileños de Flamengo no querían venir a jugar a Chile por la Copa Libertadores contra la U. Trataron de convencer a la Conmebol para suspender el partido, pero deberán viajar obligados. Pero tomaron sus resguardos: llegarán a Chile el mismo día del partido y se marcharán apenas termine éste. Temen que Oxum les haga caer el cielo sobre sus  cabezas.
Los de Vélez Sarfield juegan contra la Universidad Católica en la semana, también por la Copa Libertadores y dicen que "nos da miedo pasar la noche en Santiago". Así que se vienen por el día y se vuelven rapidito al terremoto del peronismo.
Y nosotros... ¿para donde nos vamos?.
Cuento estos datos sacados del fútbol, pero que son ejemplo de que muchos extranjeros huyen de Chile, aterrados.
Nosotros  nos quedamos y volvemos a empezar. 
Nuestro carácter colectivo, muy distinto del resto de los países latinoamericanos, ha sido forjado entre otras cosas, por lo fenómenos de la naturaleza. Somos un pueblo que construye sus ciudades a la vera de los volcanes humeantes,  al lado de ríos que crecen y se desbordan en invierno,  al lado de las más profundas grietas del océano. Tenemos el invierno mas crudo, con temporales que duran días  y fuertes nevadas en muchas áreas. La cordillera blanca en invierno vuelve un congelador el largo valle central. Los que viven en nuestras costas saben de los tsunamis, y la destruida localidad de Chaitén es otro botón de muestra de la potente naturaleza en la cual vivimos.
Esto ha sido clave en la forja del carácter colectivo del chileno. Somos un pueblo introvertido, desconfiado, receloso de nuestros vecinos con los que hasta hoy tenemos problemas de límites. "Chile ayuda a Chile" fué el lema de la Teletón. ¡Nosotros mismos nos ayudamos mierda!. Al mundo le pedimos teléfonos satelitales, hospitales de campaña, y plantas de purificación de agua. Cosas puntuales y específicas. Del resto nos encargamos nosotros.
El martes 19 de Enero de 1995, un terremoto de apenas 20 segundos de duración y magnitud 6.8 de Ritcher (correspondiente a nuestra réplica local el día del cambio de mando) en el puerto de Kobe, Japón, mató a 6.000 personas y dejó heridas a 30.000. Así quedó la ciudad: 



 ¡Magnitud 6.8!, y en el país mejor preparado en ingeniería antisísmica del mundo. Por eso los ingenieros japones han llamado vuelto unos locos a Chile, sin poder comprender como el país quedo en pié, ante un sismo cientos de veces mayor al de ellos. Digo cientos, porque la escala de Ritcher es logarítmica, y la diferencia de 1 grado de Ritcher, representa mucha fuerza de diferencia liberada.
Junto con la introversión y desconfianza, esta naturaleza nos ha dado como armas para sobrevivir a sus vaivenes que seamos aperrados, curtidos, astutos, generosos entre pares y resilientes. Nos adaptamos rápido a las diferentes condiciones del entorno. Basta ver el orden con que la gente subía a los cerros en Valparaíso ante la alerta de tsunami.
Una geografía excepcional nos regala un carácter único. La gente conoce de volcanes, de temporales, temblores, nevadas, calores extremos. Muchos tienen en el cuerpo y guardan con sabiduría los terremotos del 60, del 71, del 85. Los jóvenes menores de 25 años desconocían los terremotos. Conocían los temblores, sabían reconocerlos y ahora saben que hacer y como reaccionar ante eventos de mayor magnitud. Les quedó claro de que no se salta de un cuarto piso cuando tiembla.
Es el lugar mas común decir que el desierto, la cordillera, y el océano nos separan y convierten en insulares. Pero es cierto :P. El chileno entre otros elementos se ha forjado en el aislamiento y  a través de las dificultades cíclicas que nos borra de un huaracazo lo que armamos con esfuerzo.
Los extranjeros cuando vuelven de nuestro país cuentan que viajaron al fin del mundo.  Pero es del caos que surgen los universos, y esta tierra con tal potente y loca geografía solo puede  ser la señal  de que aquí comienza el mundo.
Algunos se van. Nosotros nos quedaremos para siempre en esta isla.





2 comentarios:

  1. Me gusto mucho lo que escribiste, gracias por la emocion!

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  2. ...No había escuchado mejor descripción de nuestro pais y nuestra gente, ojalá fueramos mas concientes de esto y no pasaramos tanto tiempo viendo las noticias amarillistas que hablan de la delincuencia, sembrando el miedo al otro y el pesimismo...

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