07 diciembre 2012

Cultivar la atención.



El discípulo se la pasaba distraído en un sin fin de pensamientos, fantasías y ensoñaciones, asi que el Maestro le llamó a su presencia y le dijo:
-Deberás marcharte a meditar a la ermita de la cumbre de la montaña. Hay arroz y el lugar esta rodeado de pequeños cursos de agua. Cuando sientas que estas iluminado y comprendas aquello que te impide progresar en el camino del conocimiento, solo entonces vuelve al templo. Te tome el tiempo que sea.
El joven monje se inclinó con una profunda reverencia y sin decir nada se marchó obedeciendo la orden del Maestro.
Durante muchos meses meditó intentando hacer mas lento el cúmulo de proceso mentales que surgían sin cesar, sin ver a nadie, rodeado de silencio y bosques. Tres años pasaron hasta que una mañana sintió que había alcanzado aquello que el Maestro y las antiguas escrituras denominaban "iluminación". Contento con la nueva conciencia alcanzada decidió que era tiempo de descender de la montaña y volver al templo.
Al llegar  se sacó las sandalias y con gran reverencia entro al salón donde estaba el Maestro.
Este sin saludarle clavó la vista fijamente en el monje y le preguntó:
-¿Mirando en que dirección dejaste tus sandalias al entrar al salón?.
El discípulo titubeó sorprendido y respondió:
-No se Maestro, no me fijé.
-Entonces- dijo el Maestro- vuelve a la montaña y medita por otros tres años.

Meditar no se refiere a quedarse sentado en posición de loto murmurando ommmm. Cada vez que uno se coloca en el aquí y ahora y no esta ni recordando el pasado ni imaginando o temiendo al futuro, uno medita. Si lavo los platos, lavo los platos. Si manejo, manejo. Si estoy contigo, estoy contigo. Pero cuando manejo y al mismo tiempo recuerdo el daño de mi infancia y hablo por celular y escucho la radio y pienso en lo que haré mañana, estoy en muchas partes menos en el presente. El instante actual es todo lo que tenemos. Estar aquí disminuye el dolor. Hacia adelante hay deseos, ansiedad y temores. Hacia atrás hay nostalgia, culpa y la sensación de oportunidades no aprovechadas. Por eso en los monasterios Zen, cuando el discípulo llega lleno de preguntas, con la cabeza en ebullición, se le manda a limpiar, a lavar platos, a trabajar en el jardín y se le mantiene ocupado, en el presente. La mente es un vehículo para realizar valiosos procesos, pero no explica nada de la realidad y suele ser un peligroso pantano.
Les dejo un video con la interesante visión de Eckart Tolle sobre la adicción de pensar aquí.


4 comentarios:

  1. Mil gracias Francisco por compartir estas enseñanzas!!!! Una de mis tareas pendientes (y urgente)es ésta, poder dominar mis pensamientos y permanecer en el presente, paso buscándole las cinco patas al gato, es mi "gran adicción" y todavía no logro dejarla, es casi una incógnita el lograrlo, y también una tarea ardua, como lo es para cualquier adicto a algo. Hay algún "truquillo" por donde empezar? Cómo formo el hábito a no "pensar" cuando está tan arraigado en una?

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  2. Mira el link con el video que deje. Practica detenerte durante el día y mirar alrededor. Usa cualquier simbolo para traer el momento presente. Tolle habla de "puntos de entrada" hacia el momento presente, que puede ser cualquier cosa como amarrarte el dedo con una pitilla,

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  3. Excelente!!!! Gracias, (voy a usar un anillo que me acomoda), es una tarea que me he propuesto seriamente para pasarlo mejor. Y no tengo duda de que esta llamada de atención a encontrarnos mas a menudo con nosotros mismos será aprovechada por muchos de los que te seguimos siempre, cariños.

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  4. Gracias Rodrigo, es una tarea que tengo pendiente hace años, y que me invade continuamente y me impide disfrutar del dia a dia, ya que estoy siempre sufriendo por el mañana y por el pasado.... mil gracias.
    ALgun libro que me puedas recomendar ??

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