09 julio 2010

Convulsiono luego existo.

 
Zeus, dios del trueno y el rayo, estaba nuevamente enamorado de una mortal. La escogida era la bella Seméle, hija del rey de Tebas, a la que Zeus visitaba todas las noches en sus habitaciones de palacio y le entregaba sus apasionadas caricias divinas.
La joven quedó embarazada, pero había un pequeño problema: Zeus era casado con la celosa diosa Hera, quien al enterarse de las nuevas infidelidades de su esposo, tomó el aspecto de nodriza y se empleó como sirviente de Seméle. Bajo las insidiosas sugerencias de Hera, la joven una noche le suplicó a Zeus que se manifestara para ella en todo su poder y magnificencia, no fuese a ser él un falso dios. Zeus, que en una fogosa noche de amor le había prometido a Seméle que el cumpliría los deseos que quisiera (todos los hombres cometemos ese error), muy a pesar suyo no pudo negarse, y los rayos y relámpagos y truenos en que se convirtió consumieron a su enamorada.
Pero Zeus logró en el último instante salvar al hijo que la princesa llevaba en su vientre. Lo tomó y se lo cosió en un muslo, y cuando el niño estuvo maduro lo sacó a la luz y le bautizó como Dionisos, que significa ''el nacido dos veces''.
Sigue...

El niño fue dejado para su crianza con las ninfas de un remoto país, lejos de la venganza de Hera, quien sabía de su nacimiento. El viejo Sileno, padre de los sátiros y silenos, mitad humano y mitad cabra, fue el encargado de educar a Dionisos. Este tutor, obeso, de nari colorada, gran bebedor, indolente y jovial, inició al joven dios en los secretos de la vid y los misterios del vino.
Dionisos se deslumbró con este conocimiento y se dedicó a viajar por el mundo de la antiguedad, llevando a todas partes el conocimiento del plantar, de cosechar la uva y de la destilación del vino. Incluso llegó hasta la India.
El séquito de Dionisos que le acompañaba a todas partes era muy particular: un carro tirado por panteras donde yace el dios cubierto por una piel de animal, seguido por sátiros, bacantes, silenos y divinidades menores. Visitaban pueblos y ciudades invitando a sus habitantes a salir y celebrar, a rendirle honores al dios, a beber, a danzar, a una ''pequeña catarsis''. Al día siguiente el extraño grupo abandonaba el lugar y los habitantes volvían a sus quehaceres diarios.
Fue entonces que el cortejo llegó a la ciudad de Argos, y estos rechazaron reconocer la divinidad de Dionisos y cerraron las puertas de su ciudad. Al rechazar el éxtasis de la ebriedad y el frenesí de una noche de danza y celebración los habitantes de Argos fueron obligados a una ''gran catarsis'': Dionisos envenenó sus fuentes de agua, y a la mañana siguiente las mujeres y hombres de Argos enloquecieron, devoraron a sus propios hijos y vagaron por los campos mugiendo como si hubiesen sido convertidas en vacas.


Hace mas de trescientos años que Descartes lanzó su famoso ''cogito ergo sum'', ''pienso luego existo''.  Fue el quien trazó las bases de lo que seria el pensamiento y el método científico de los siglos posteriores.
La civilización actual esta basada en el gran desarrollo tecnológico y científico: el análisis, el estudio de los hechos, la causa-efecto.
Bien vestidos y ordenados, la actividad mental y las funciones racionales son el motor del hombre moderno. Quienes piensan, quienes estudian, y quienes planifican, llegan mas lejos: los trabajos mentales son más codiciados y mejor remunerados que los corporales. Los países más desarrollados tienen altos índices de escolaridad, son limpios, bien proyectados y concebidos.
Sin embargo, la función mental es sólo una de las cuatro funciones psicológicas definidas por Jung. Para este psiquiatra suizo, un hombre está integrado cuando intuye, siente, piensa y capta con sus sentidos el entorno.  Descartes no enunció ''siento, luego existo". ¿Por qué dejar a las emociones y sentimientos como objetos secundarios?. O, ''¿veo, escucho, toco, huelo, saboreo, luego existo?". El deja al cuerpo de lado al definir la conciencia de existir.  Que tal un moderno "¿compro luego existo?", o "tengo acceso a una línea de crédito luego existo"
En los últimos siglos fuimos perdiendo el cuerpo, el corazón y nuestra conexión con lo invisible. Los pueblos originales norteamericanos se asombraban de que el hombre blanco indicase la cabeza como el centro del cuerpo: para ellos el centro estaba en el corazón. Otras etnias, y también los japoneses ,señalan el bajo vientre como centro del ser humano: el hara.
La mente es estupenda, pero por sí sola no puede explicar la complejidad del mundo. El puro pensamiento acaba con el misterio, los símbolos universales pierden energía, y el cuerpo pasa a ser un mero vehículo.
El efecto de la preponderancia de la mente sobre el resto de las funciones no es teórico: durante el pasado siglo XX, se libraron las más atroces guerras, gigantescos genocidios fueron consumados. ideologías que arrastraron a millones a la muerte; en estos proyectos, sean comunistas, fascistas o nacionalistas, las ideas, importaron más que las personas.
Alemania era el país más civilizado de aquel entonces: la mayor escolaridad y población universitaria de toda Europa. Orden y modernidad. Una industria en la segunda mitad de los años treinta pujante. Podían orgullosos, decirle al mundo: ''pensamos luego existimos''. ¿Qué ocurrió?. Que se olvidaron de Dionisos, le cerraron con enormes candados las puertas de sus ciudades y fueron obligados a una gran catarsis colectiva que les hizo devorar a sus hijos y ser destruidos. 
¿Mejoramos tanto por ser mas inteligentes?.


Ver a Dionisos solamente como el dios del vino y la ebriedad, es perder contacto con los ricos significados de este arquetipo.
Para los griegos, la invitación del dios al éxtasis, al desenfreno y la catarsis, era una invitación a una pequeña muerte. Había nacido dos veces, destruido por los rayos de su padre primero, y luego fue muerto por los titanes, representando su culto, la muerte y el renacimiento a los que todos nos enfrentamos cada cierto tiempo. Dionisos es Adonis, es Tamuz, es Cristo, dioses sacrificados y vueltos a nacer. ¿Quién no ha muerto y resucitado, dos, tres veces, a lo largo de su biografía?.
El significado de la palabra catarsis nos da otra clave: ''katarsis'' en griego significa purificación. O sea, el ritual dionisíaco es una acto de limpieza, de descarga, de eliminación de rabias, frustraciones, de suciedad que acumulamos en el día a día.
Cuando estamos neuróticos, tensos, rabiosos, aplastados por obsesiones,  colgados de la cabeza, intentamos relajarnos viendo televisión,  o durmiendo, o tragamos un tranquilizante, o se le gritonea al mas cercano para descargarse, o jugamos a la culpa, a deprimirse, enumeramos y repasamos,  pero nada de eso sirve, pues todos son intentos mentales de solucionar algo que debe expresarse a traves del cuerpo.
Dionisos enseña que la limpieza debe incluir el cuerpo. Un neurótico está lleno de energía, pero no sabe hacer la descarga. Mantiene la energía en su cabeza, trata de resolver mentalmente los conflictos, se contradice y se da vueltas,  pero no puede llevar esa energía al cuerpo y sacarla fuera. ''Me enrollo luego existo'', dice.
Necesitamos cíclicamente de pequeñas catarsis para mantener nuestra salud y equilibrios internos. A veces la solución no está en el mundo de las ideas, sino en el músculo, en el sudor y la convulsión.
Wilhelm Reich se percató de esto hace unos 70 años atrás. Psiquiatra alemán, de sólida y clásica formación freudiana, vio que los eternos análisis de diván no conducían a la curación de sus pacientes, con la frecuencia que desearía. Intuyó que las defensas eran el gran obstáculo y desarrolló su teoría de la coraza: nuestros dolores, penas y frustraciones se expresan en el cuerpo, en rigideces, en posturas, en dolores de espalda, en no movilizar ciertos grupos musculares. Trabajando entonces sobre el cuerpo se aliviarían los problemas de la esfera mental y viceversa. Reich encontró la clave para romper la coraza y reasumir el cuerpo: el orgasmo. Este produce una liberación de la energía acumulada, a través de contracciones involuntarias de los músculos del cuerpo, sobre todo pelvianos. Y postuló: si el orgasmo es terapéutico , su ausencia genera patologías.
¿Que es el orgasmo sino una pequeña muerte?. Durante el sexo desciendo al cuerpo y a sus secreciones, el pensamiento queda en tercer plano, soy por un rato lobo, toro, pantera. Pasadas las convulsiones, purificado ya, retomo mi lugar entre los civilizados.
Digamos que Reich pagó caro su osado trabajo, pues estamos hablando de los años 40 y 50, donde la pacatería reinaba en los EEUU, y terminó sus días en una prisión federal de los Estados Unidos.


Esta pretendida superioridad del hombre sobre los animales siempre me ha parecido sospechosa. Si sólo somos seres racionales, sensatos, civilizados, ¿que hacemos con nuestros restos salvajes, con los instintos que quieren expresión, con la pura energía?.... pues los enterramos en lo más hondo de lo inconsciente, y de simples animales los transformamos en monstruos y dragones terribles que como venganza amenazan devorarnos cada vez que intentamos soltar el control. A nivel colectivo, los alemanes proyectaron su salvaje bloqueado en la figura del Fuhrer.
Por ello Dionisos y su séquito son seres extraños: mitad humanos, mitad animales. La más alta espiritualidad de la humanidad debe aprender a convivir y a mezclarse con la forma animal. Ni mejores, ni peores, sino iguales. a ellos Los que llaman al hombre a dominar y controlar la naturaleza, pretenden encerrar a Dionisos, sin saber que el embriagará siempre a sus celadores, y volverá a danzar, ahora con destructivo frenesí.
Osho, el fallecido gurú indio, diseño meditaciones que apuntan a lo mismo. El decía que si los occidentales aparecían tensos y agresivos, rabiosos y cargados por dentro, no podía mandarlos a sentarse a meditar en silencio, observando su ritmo respiratorio, intentando que no pensaran en nada. Imposible. El diseñó así sus meditaciones dinámica y otras, donde uno salta hasta sudar, grita, se mueve y gesticula, para al final, después de la liberación, sentarse y ahora sí parar el flujo mental. Recordemos que también Osho fue perseguido y expulsado de los EEUU  en la década de los 80s por denostar el sistema y predicar la sexualidad.
Todo tratamiento, toda terapia psicológica necesita volver al cuerpo, así como todo tratamiento médico-físico necesita también de los temas mentales.  Son complementarios. Muchas veces las terapias racionales se atascan. Llegó el momento entonces del masaje, de la biodanza, de subir un cerro, de ponerse a sudar. Los antiguos chamanes también saben de Dionisos: poco llanos a largas conversaciones, entierran por algunas horas a sus pacientes, o les dan a beber alguna planta de poder.
La catarsis produce el éxtasis. Volvimos a sentir nuestro cuerpo, la respiración agitada nos hizo entrar en otro ritmo, al perder el control no fuimos destruidos. El pensamiento se retira por algunos instantes y algo nuevo surge.
El aspecto animal de Dionisos, loco y falto de ropa, su sexualidad y embriaguez, han asustado siempre a las iglesias. Este dios telúrico no es una divinidad de mandamientos ni de jerarquías: en sus rituales las diferencias sociales, el bien y el mal desaparecen, quedando sólo los que celebran y el placer sin culpa.


Dionisos va y viene por los pueblos y regiones, no tiene una residencia fija. Se le rinden honores y el sigue su vagabundeo. ¡Pero cuidado! que en el otro extremo, identificarse exageradamente con este arquetipo, te convierte en un integrante más  de su séquito, es decir, muchos se perdieron en la embriaguez, en la adicción, en la sexualidad obsesiva y nunca retornaron a la realidad.
A Dionisos se le rinden honores y luego el se marcha para volver en otra oportunidad. Caemos así exhaustos y purificados, hasta el próximo ritual.
¿Cuales son las herramientas que el dios nos deja como instrumentos de éxtasis y descarga?:
El sexo. Alguien decía una vez: no hay nada que un buen orgasmo no pueda curar. Podríamos elaborar aquí un ''elogio al orgasmo'': relaja, libera, quita el dolor de cabeza, produce placer, abre todas las conexiones. Los países que hacen el amor se resisten a ir a las guerras.  Los cuerpos que no conocen el orgasmo se reconocen de inmediato: controlados, rígidos, duros, les cuesta obtener placer de la vida, trabajólicos. Un orgasmo semanal básico garantizado obligatorio certificado. Maneras no faltan.
La danza. Las bacantes, locas y desgreñadas bailaban tras el carro de Dionisios. '''La danza cura'', debería decir el Ministerio de Salud. Rolando Toro desarrolló su Biodanza para recuperar el éxtasis y abandonar el buque de la cabeza que se hundía. Los derviches sufis giran en círculos sin parar: el que piensa se cae.  Se baila para celebrar al cuerpo.
El ejercicio y el sudor. Los indios norteamericanos tenían ''la cabaña de sudor''. Una tienda hecha con palos y amarrada con cuerdas, como un iglú, y luego cubierta con gruesas pieles de animales. Disponía de un hoyo en la tierra en su centro donde se ponen piedras al rojo vivo. El chamán arroja agua sobre ellas y el calor y el vapor suben. El corazón se acelera, la respiración también, el cuerpo suda profusamente, y nadie piensa ya en su complejo materno ni en el daño que le hizo el ex, o en las cuentas. Sólo se respira. Los mayas, aztecas, árabes, conocían las virtudes de la purificación por vapor y el calor. Al sudar le rendimos tributo a Dionisos. El ejercicio, la caminata, tienen el mismo sentido de reconexión corporal.
La embriaguez. Un mareo agradable, un soltar de lengua, un reírse sin motivo, la embriaguez del vino y la comida, son las dádivas de Dionisos a la humanidad. Los pensamientos se relajan, la sangre se distribuyen por las mejillas. ¡Puchas que te quiero¡. El más formal no puede resistir reírse. Ahí está: has abandonado el trono de la cabeza. Cuidado que el alcohólico fue devorado por el dios. Pero  el abstemio lo mantiene bajo llave.
La fiesta y la risa. Reminiscencia de las antiguas orgías y bacanales. Baile, risas, flirteos. Comida y bebida. El que habla en la celebración de los altos índices de cesantía,  o de la cuadratura del círculo, se va cascando. La risa  simple, la carcajada, o la risa irónica y como sátira que desliza grandes verdades.
Kramer es el bufón oficial del Reino de Chile. 
¡Y tenemos un Loco lindo!.
Descartes se equivocó. El pensamiento no define la existencia. 
Y perder contacto con lo que representa Dionisos puede ser peligroso.
Ideal para hoy Viernes ¿no?.



7 comentarios:

  1. Puchas, que verdadero son todas las formas de vivir sanamente con tu cuerpo y espíritu, y que poco o nada las practicamos.

    ResponderEliminar
  2. Genial este artículo. Muy bien documentado, y lo lees en vilo y con placer... Gracias

    ResponderEliminar
  3. Ideal para viernes, sábado, domingo y el resto de la semana! Ahhhh, los paradigmas...

    ResponderEliminar
  4. ideal para quebrar esquemas , grande Fco.

    ResponderEliminar
  5. no sabes como hoy 21 de diciembre 2010.....entiendo esto!!!!!
    Paula

    ResponderEliminar
  6. Sin haber leido esto antes, desde pequeña he practicado esta politica..para todo hay tiempo, para reir, de estar sola o con mucha gente, cantar, estar serio, celebrar, llorar..todo...disfrutar de todo y de todos, sigo en esto sin caer en extremos me a llenado de satisfacciones. siento y pienso al mismo tiempo

    ResponderEliminar