04 enero 2010

La Neurosis


En el proceso de transformarnos de niños a adultos algo perdimos en el camino.
¿Que ocurrió con ese niño curioso, ágil, con una corporalidad asombrosa, que se subía a todo lo que encontraba, que pasaba su lengua por texturas y colores, que expresaba sus emociones de manera directa y franca, pasando del llanto a la risa en 10 minutos, y que sólo conocía el presente?...
¿Que castástrofe/camión le paso por encima que a los 40 años se transformó en un adulto mediocre, manipulador, pegado y bloqueado en la emociones, cargado de preocupaciones futuras, pesos, y con la inocencia y el juego desterrados?.
Pues ¡chan!... que  hizo su aparición en escena la Neurosis.

Continúa a la vuelta de la página.



Los Budistas expresan lo mismo a través de los términos "estar dormidos" y "estar despiertos". Nuestro estado actual natural de adultos es  durmiente, es decir funcionamos con la conciencia a medias, somos movidos por fuerzas ajenas a nuestra voluntad, y el fluir a dado paso al mecanico engranaje de la máquina.
En el Budismo el propósito del viaje de la vida es  despertar, acceder a un estado de plenitud y conocimiento, recuperar el presente, con su aquí y ahora. Buda se sento 3 días y 3 noches debajo del Arbol de la Higuera. Al despuntar el cuarto día se despabiló. (los mismos 3 días en que Jesus desciende al Infierno).
El psicologo norteamericano Abraham Maslow habla de lo mismo  definiendo a los seres humanos en dos estadios: el ser humano en Deficiencia (Neurosis) y el ser humano en Abundancia. El primero sufre pues siente que le falta algo y lo peor es cree que este algo esta afuera. Ni la casa nueva, ni la 4x4 le completan. El segundo es abundante en recursos internos y hábil en responder con ingenio y diversidad de respuestas a los desafíos de la vida
Lo que es evidente que en alguna parte del camino nos pasmamos y empezamos a responder con patrones automaticos y repetidos.
Freud encontró la raiz de esta epidemia en una interferencia con la vida instintiva. El niño reacciona con los intestinos, responde desde sus visceras, no desde la mente, la educación, ni el que dirán. Es espontáneo.
El proceso de educación y civilización generó una disociación con ese instinto. Recuerda que somo animales, y que aun olfateamos, o se nos pone la piel de gallina cuando algo no anda bien. En algún momento del camino dejamos de sentir al animal que se agazapa dentro de nosotros, y cambiamos a la sabia bestia salvaje y libre por  la razón,  los deberes, la imagen, generando un muro entre la mente , lo teórico, y la vida instintiva.

Aqui debiera sonar la musica de The Wall, de Pink Floyd.

Ejemplo de alejamiento del instinto: una joven en los 20 y tantos  toma la decisión de casarse. Llevan un par de años de pololeo, las familias se conocen, tienen intereses en común, etc. etc. Al preguntarle "oye, ¿por que te casas?", te responde que la quiere mucho, que tienen planes, hay intereses comunes y bla, bla, bla. Tu notas que responde frases hechas.
Sin embargo, al profundizar la pregunta, , nuestro novio sabe que en la relación cotidiana las cosas distan de ser perfectas. Discusiones por tonteras, una sexualidad sin pasión, diferencias de caracteres que hasta ese punto de la relación no son importantes, pero si es que viven juntos si lo serán. Si este joven en vez de preguntarle a su cabeza ¿por que me caso?, le preguntara también a su carne, a sus huesos, a su piel, si olfateara a su novia mientras le hace el amor, si la escuchara en silencio como lo hace un puma de cacería en la noche, el instinto le entregaría otra información muy diferente al que le da su cabeza y decidiría con mayor conciencia.


Esa separacion entre lo instintivo y lo racional es una de las formas de explicar esta plaga, la Neura. Voy a tomar un Ravotril y vuelvo.

2 comentarios:

  1. gracias por compartirnos estos escritos, me han revuelto la guata

    ResponderEliminar
  2. Cuantas veces me veo y ya no hay mucho que hacer el piloto automático ya se activo y estoy sintiendo o diciendome las mismas cosas...... quizas hoy me rio más, quizas hoy le creo menos a ciertas cosas que siento o me digo, pero lo cierto es que todo el rato el tema es mirarse y mirarse.....

    ResponderEliminar