15 abril 2010

Impecable.




Cuentan que la bella hija de un comerciante quedó embarazada de un viajero que se detuvo por algunos días en el pueblo.
Cuando el indignado padre pidió una explicación, la muchacha dijo que había tenido relaciones con el monje que vivía en el bosque. Al dar la joven a luz, su padre tomó al crío en brazos y se dirigió al humilde hogar del monje. 
-Toma, esto es tuyo-, dijo el padre mientras le pasaba el niño.
-¿Ah, sí?, ¡bueno ya!- respondió el monje y se quedó con la guagua.
Durante meses el monje se dedicó a criarla. El era un conocido maestro y todos sus discípulos le abandonaron por lo que pensaban era un pecado. Pero él no se inmutaba y todas las mañanas bajaba al pueblo en busca de leche y cuidaba del niño con mucha dedicación.
Después de varios meses la joven se sintió arrepentida y le contó la verdad a su padre. El comerciante, avergonzado, fué hasta la cabaña del monje, se disculpó, y le pidió que le devolviera el niño.
-¿Ah, sí?, ¡bueno ya!- respondió el monje y le devolvió la guagua.

Lo que la vida nos trae es lo que hay. Dos opciones: ser impecable o andar con weás.

4 comentarios:

  1. jajaja, nada más cierto!!! gracias nuevamente...

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  2. "Lo que la vida nos trae es lo que hay", es obvio e indiscutible, objetivamente hablando. Pero con eso "que hay" tiene uno que ser tan pasivo? y aceptar, y aceptar? No se puede preparar uno para hacer algún cambio? Los pueblos en el suelo, sin agua ni techo, pobreza antes del cataclismo, ahora peor, es lo "que hay" o no entendí nada? Parece que soy de las que "ando con weás".

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  3. Ser impecable es pura acción. Ser impecable es tomar la vida hasta los bordes del destino, y explorarlo a fondo en todo su largo y su ancho. Y el destino limita con abismos, tiene línea y paredes demarcatorias claras que no nos dejarán ir mas allá de él. Pero uno ve el pasto del vecino, y sueña con destinos que no van a ocurrir, y la verdad es que ella no volverá mas, me fui para siempre de ese valle, ¿estará en francia?, pude haberlo hecho de manera diferente, esto se rompió, , ¿que será del sandro?, soñaré con selvas pero tendré que caminar por calles. Las escenas que me pone la vida por delante, es lo que hay, no estaré en otro lugar esta tarde de otoño, ni ella me recuerda ya. Entonces como no tengo otra que estar aqui es pura intensidad. No se trata de aceptar, ni de no luchar. Se trata sólo de saber leer cuando las moiras te ponen un SI gigante delante de tus ojos, y a la otra te ponen un mega über NO. Y cuando uno hace lo contrario de lo que indica el feroz aviso luminoso parpadeante, es cuando uno anda con weás.

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  4. Gracias Francisco!! Me quedó claro, así es que aprendí algo más, y además muy importante para mí. Destaco, (reflexionaré sobre ello) "el destino tiene paredes demarcatorias claras...", lo encuentro clave para entender muchas situaciones de vida. GRACIAS!!!

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